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Encuentros Diarios
Julio 03, 2026
Libertad de adoración
Pues el Señor es el EspÃritu, y donde está el EspÃritu del Señor, allà hay
libertad.1
Tras visitar América en 1831,
el escritor francés Alexis de Tocqueville dijo: "Busqué la grandeza de los
Estados Unidos en sus puertos espaciosos, sus abundantes rÃos, sus fértiles
campos y bosques sin lÃmites y no estaba allÃ. La busqué en sus ricas minas, en
su vasto comercio mundial, en su sistema de escuelas públicas y en sus
instituciones de educación superior y no estaba allÃ. Lo busqué en su Congreso
democrático y en su Constitución inigualable y no estaba allÃ. No fue hasta que
entré en las iglesias de América y escuché sus púlpitos arder con rectitud que
entendà el secreto de su genio y poder. ¡América es grande porque América es
buena, y si América deja de ser buena, América dejará de ser grande!"2
Cuando Tocqueville pasó por
América, habÃa aproximadamente entre 10,000 y 15,000 congregaciones
cristianas en todo el paÃs. En 2026, se estima que hay entre 350,000 y 370,000
iglesias y congregaciones religiosas cristianas en Estados Unidos.3
Somos bendecidos de vivir en
un paÃs donde somos libres de adorar al único Dios verdadero y compartir
abiertamente el amor de Jesús con todos. ¡Y donde está Jesús, hay libertad!
América se fundó sobre la esperanza y la confianza en Dios. Los padres
fundadores miraron a Dios para la guÃa del paÃs. En los últimos dos siglos, esa
fe ha disminuido y, entre lo "bueno", el pecado se ha vuelto cada vez
más tolerado. Y aunque las iglesias están creciendo, también el pecado ha
crecido. La gran noticia es que el EspÃritu del Señor sigue habitando entre
nosotros.
Esta gran nación americana
sigue celebrando su libertad cada año. Este año, mientras América celebra 250
años, que también celebremos al Dios sobre el que se fundó esta gran nación.
Que busquemos hacer de Dios el centro de nuestras vidas, de nuestras familias,
y el centro de nuestro paÃs. ¡Solo asà nuestro paÃs podrá ser realmente grande!
Oración sugerida: Querido Padre
Santo, al considerar la libertad de adoración que disfruto, elevo ante Ti a los
cristianos de las naciones de todo el mundo que sufren opresión y persecución
en tu nombre. Oro para que les llenes de valor y alegrÃa mientras buscan
compartir tu amor con quienes te niegan. Oro para que conozcan la libertad en
ti. En el nombre de Jesús, Amén.
1.
2 Corintios 3:17 (NTV).
2.
Fuente desconocida.
3. Instituto de Investigación Religiosa de
Hartford.
El encuentro de hoy fue
escrito por: Verónica B.
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