| |
Encuentros Diarios
Junio 05, 2026
El sacrificio supremo
Luego dijo Jesús: "Vengan a mi todos los que están
cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso."1
El otro dÃa estaba leyendo el libro de IsaÃas y leÃ
algunos versÃculos que me parecieron muy familiares pero completamente
diferentes. IsaÃas 43:22-24 llamó mi atención, ya que dice: "Sin embargo,
querida familia de Jacob, tú te niegas a pedirme ayuda. ¡Oh Israel, te has
cansado de mÃ! No me has traÃdo ovejas ni cabras para ofrendas quemadas. No me
has honrado con sacrificios, aun cuando no te he agobiado ni fatigado con
exigencias de ofrendas de granos y de incienso. No me has traÃdo el cálamo aromático,
ni me has agradado con la grasa de los sacrificios. En cambio, me has agobiado
con tus pecados y me has cansado con tus faltas." El versÃculo 24 dice que
agobiaron a Dios con sus pecados y le cansaron con sus faltas; esas palabras se
usan de nuevo en Mateo 11:28, pero ahora se les dice a quienes están cansados y
agobiados que vengan a Él. ¿Qué cambió entonces, para que pasáramos de cargar
negativamente a Dios a que nos dijera que fuéramos a Él y le diéramos nuestras
cargas?
En tiempos de IsaÃas, los israelitas desobedecÃan
continuamente a Dios y ofrecÃan sacrificios vacÃos con motivos equivocados,
cargando a Dios. No tenÃan acceso directo a Él sin hacer un sacrificio primero;
se requerÃan sacrificios para que pudieran buscar el perdón y acercarse a la
presencia de Dios. Sin embargo, en el Nuevo Testamento, Jesús apareció como la
forma humana de Dios y se sacrificó por los pecados del mundo; Eso es lo que
cambió. Jesús fue el sacrificio perfecto que borró todos nuestros pecados y nos
permitió tener una relación cercana y personal con el Señor. Ahora, por lo que
hizo por nosotros, podemos acercarnos con valentÃa a Su trono (Hebreos 4:16) y
entregarle nuestras cargas, y a cambio, recibiremos descanso, misericordia y
gracia.
Oración sugerida: Querido Dios, gracias por Jesús, quien
vino a la Tierra y se hizo el sacrificio perfecto que me permitió presentarme
ante ti con libertad y confianza. Gracias por ser mi lugar de descanso cuando
estoy cargado con las preocupaciones de este mundo. En el precioso nombre de
Jesús, Amén.
1.
Mateo
11:28 (NTV).
El Encuentro de hoy fue escrito por: Gianna B.
|
|