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Encuentros Diarios
Abril 20, 2026
Nuestra esperanza
“Porque
la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en
este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada
y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien
se dio a sà mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar
para sà un pueblo propio, celoso de buenas obras.â€1
Las
personas tienen diferentes opiniones sobre quiénes van al cielo. Algunos creen
que el ser buenos les garantizará la entrada. Otros, aunque reconocen que no
son muy buenos, esperan que el que sean generosos o les guste ayudar a otros
les permita ir al cielo.
Pero
la Biblia dice que nuestras buenas acciones no determinan nuestro futuro en la
eternidad (Efesios 2:8-9). Más bien, es nuestra naturaleza pecaminosa la que
crea una barrera entre nosotros y Dios. Como enseña Romanos 5:12, el pecado
de Adán y Eva hizo que toda la humanidad comenzara la vida fÃsica muerta en el
pecado.
Las
buenas obras no pueden cambiar nuestra naturaleza impÃa, ni las malas decisiones
pueden empeorar nuestra naturaleza.
Sin
la ayuda de Dios, no tendrÃamos esperanza: encontrarÃamos cerrada la entrada al
cielo y enfrentarÃamos una separación eterna del Señor. Pero nuestro Padre
celestial envió a su Hijo como nuestro sustituto: Cristo tomó nuestros pecados
y recibió el castigo que merecÃamos. Lo que éramos incapaces de hacer, Él lo
logro por nosotros. Por medio de la fe en Cristo, tenemos la seguridad de que
viviremos en la presencia de Dios para siempre.
Saber
que estamos destinados al cielo da esperanza y significado a nuestra vida.
Compartamos con otros acerca de Cristo, la fuente de nuestra
esperanza.
Oración
sugerida: Amado Padre Celestial, gracias porque tenemos esperanza y es una
esperanza viva... se llama Jesús. Gracias Padre amado porque contamos con Tu
ayuda, no estamos solos, nunca nos has dejado solos, ni nunca lo harás. Tenemos
plena seguridad en Ti. Te doy gracias en el nombre de Cristo Jesús, Amén.
1. Tito
2:11-14 (RVR1960).
El Encuentro de hoy fue escrito por: Rosina N.
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