|
Encuentros Diarios
Octubre 15, 2026
Nuestro Dios nunca duerme
Por lo tanto, si alguno está
en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!
1
Un día una niña de 9 años volvió a casa de la escuela bíblica
de vacaciones. Ella les dijo orgullosa a sus padres y a su hermano pequeño:
"¡Jesús vive en mi corazón ahora!" Mamá y papá estaban muy orgullosos
y lo hicieron todo un espectáculo.
Más tarde ese día, su hermano pequeño dijo algo que no
le gustó, y ella se fue y le dio un golpe. “No se mucho de la iglesia, pero sé
que un cristiano no debería comportarse así”, dijo el hermano, "¿No
dijiste que Jesús vivía en tu corazón?"
Ella respondió: "Sí, pero ahora mismo está
dormido!" 2
Si eres como yo, esta pequeña ilustración nos ha
tocado demasiado de cerca. ¿Cuántas veces nuestras acciones han reflejado a un
Jesús "dormido"? ¿Cuántas veces hemos profesado a Jesús con la boca y
luego hemos permitido que nuestras actitudes contradigan nuestra fe? La Biblia
nos instruye a transformarnos renovando nuestra mente y dejando atrás las cosas
mundanas—incluyendo sus actitudes y acciones (Rom. 12:2). ¡Nos vendría bien
recordar que nuestro Dios nunca duerme! (Sal. 121:3-4) Así que usar eso como
excusa no es una acción válida. Somos bendecidos de servir a un Dios que está
siempre presente e, incluso en nuestros peores momentos, ¡Él no deja de
amarnos! (Lam. 3:22-23) Su misericordia hacia nosotros es nueva cada mañana.
Oración sugerida: Querido Padre Celestial, estoy muy
agradecida por tu misericordia y tu amor eterno hacia mí. Dame una alegría
renovada por las cosas que te agradan. Restaura en mí la alegría de mi
salvación. En el nombre de Jesús, Amén.
1.
2 Corintios 5:17 (NVI).
2.
www.sermoncentral.com
El Encuentro de hoy fue escrito por: Verónica B.
|