Encuentros Diarios
Septiembre 08, 2026
1. Cultivando la paciencia
Santiago,
siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la
dispersión: Salud. Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en
diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas
tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin
que os falte cosa alguna.1
¿Alguna vez
ha deseado ser más paciente? ¡La mayoría de nosotros diría que sí! Pero ¿Cómo
se puede llegar a tener un corazón tranquilo y apacible? ¿Y qué podemos hacer
para fortalecer este atributo con el tiempo?
Pensemos en
la paciencia como un músculo que se fortalece con el ejercicio. Las
dificultades, entonces, son oportunidades para desarrollarla. Nuestro instinto
es clamar a Dios con desconcierto cuando llega la tribulación: culpamos,
resistimos, nos quejamos. Pero en lugar de eso, deberíamos decir:
"Gracias, Padre, es tiempo de volverme más paciente".
Santiago
nos exhorta a considerar las pruebas como motivo de gozo, pero a menudo
fallamos en hacerlo. Para el ser humano, alabar al Señor en medio de la
tribulación no parece algo normal. Sin embargo, esto cobra sentido cuando nos
aferramos a la promesa de que Dios obra para bien a través de las dificultades
(Romanos 8:28). No esperamos en vano: podemos alabarlo por el fruto espiritual
que producirá en nosotros.
Aceptar la
dificultad como un medio de crecimiento es un concepto radical, pero los hijos
de Dios tenemos motivos para regocijarnos. La tribulación fortalece nuestra
paciencia, nos afirma en sus promesas y nos enseña a esperar por su tiempo.
Oración
sugerida: Amado Padre Celestial, ayúdame a regocijarme en Ti, aun en medio de
las tribulaciones. Gracias Padre Amado, porque los momentos difíciles en mi
vida han servido para fortalecer mi paciencia y aprender a esperar en Ti.
Esperar en Ti nunca será una pérdida de tiempo, porque en la espera, yo puedo
decidir usar ese tiempo para fortalecer nuestra relación, acercarme más a
Ti, y ser más intencional con el tiempo que paso a solas contigo. Gracias en el
nombre de Cristo Jesús, Amén.
1.
Santiago 1:1-4 (RVR1960).
El Encuentro
de hoy fue escrito por: Rosina N.
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