Encuentros Diarios
Junio 16, 2026
1. El poder del Espíritu Santo
Entonces
los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el
reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los
tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis
poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis
testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la
tierra.1
Si usted ha
recibido a Cristo como su Salvador, entonces Aquel que lo resucitó de entre los
muertos, el Espíritu Santo, reside en su interior (Romanos 8:11). Piense en el
poder incomparable que se necesitó para llevar a cabo la resurrección. Y ahora
el Espíritu de Dios derrama ese mismo poder para producir piedad en todos los
que siguen al Señor.
En Gálatas
5:22-23, leemos sobre el "fruto del Espíritu": el carácter y la
conducta producidos por el Espíritu Santo. Son cualidades que no podemos
generar de manera consistente por nosotros mismos. En especial en esta época,
el mensaje más poderoso que podemos dar es la manera en que vivimos. El mundo
necesita ver familias que se aman, personas que trabajan con integridad y
creyentes que sirven al prójimo.
Al mostrar
paz en lugar de ansiedad, o paciencia en lugar de frustración, un cristiano da
testimonio de la belleza de las buenas nuevas de Dios. El mensaje del evangelio
más fuerte no necesariamente proviene de un púlpito, proviene de donde sea que
usted trabaje, viva y descanse, gracias a Jesucristo en usted.
De ahora en
adelante pregúntese: ¿Qué mensaje predico por medio de mis palabras y acciones?
Oración
sugerida: Amado Padre Celestial, el pasaje de hoy me lleva a reflexionar sobre
mi vida. ¿Qué mensaje estoy predicando con mis palabras y acciones? En mi casa,
con mi familia, en el trabajo, con mis amigos. Padre Amado, ayúdame por medio
de Tu Espíritu Santo a producir frutos que se reflejen en mi carácter y mi
conducta. Que mis acciones te honren y te glorifiquen. Ayúdame a llenarme más
de Ti y menos de mí. En el nombre de Jesús, Amén.
1.
Hechos 1:6-8 (RVR1960).
El Encuentro
de hoy fue escrito por: Rosina N.
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