Encuentros Diarios
Marzo 11, 2026
1. La guía de Dios para vivir la vida
“Hijo
mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque
largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Nunca se aparten de ti la
misericordia y la verdad; Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu
corazón; Y hallarás gracia y buena opinión Ante los ojos de Dios y de los
hombres.”1
El Señor
les dijo a sus discípulos: "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que
permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto" (Juan 15:5). A medida
que llevamos a cabo los planes de Jesucristo a través del poder del Espíritu
Santo, dos cosas se harán cada vez más evidentes:
1.
Atesoraremos la Palabra de Dios en nuestro corazón. Al estudiar la
Biblia, aprendemos muchas cosas importantes sobre el Señor, incluyendo su
naturaleza, plan y promesas. El estudio regular desarrolla nuestra
capacidad de pensar bíblicamente y profundiza nuestra relación con Él. Una de
las indicaciones de que atesoramos su Palabra es un cambio en el
comportamiento, nuestras decisiones serán guiadas por sus principios, y
nuestras acciones reflejarán el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23).
2. Nos
adornaremos con bondad y verdad. Estas dos virtudes deben ser nuestras
compañeras constantes. El Señor quiere que digamos siempre la verdad y que lo
hagamos con amor y compasión. La bondad ayuda a proteger las relaciones y a
prevenir discordia y división.
La vida
cristiana es un viaje lleno de abundancia y desafíos (Juan 10:10, Proverbios
4:12). Al mismo tiempo, debe caracterizarse por el fruto que proviene de
seguir a nuestro Guía y Compañero.
Oración
sugerida: Amado Padre Celestial, hoy primero te quiero dar las gracias por
permitirme abrir mis ojos una vez más. Gracias porque cada día es una
oportunidad para empezar de nuevo. Gracias Padre Amado porque Tus misericordias
son nuevas cada mañana. Señor, a veces la vida puede volverse muy pesada y
llega a cansar, pero Tu prometes dar descanso al cansado y yo lo creo. Gracias
por la guía que nos has dejado a través de Tu Palabra. Nuestra guía a la cual
podemos acudir cuando nos sentimos perdidos y desorientados. Permíteme atesorar
Tu Palabra en mi corazón para enfrentar los desafíos de la vida. Te amo y
agradezco la presencia de Tu Espíritu Santo en mi vida. Gracias en el
nombre de Jesús, Amén.
1.
Proverbios 3:1-4 (RVR1960).
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