Encuentros Diarios
Mayo 21, 2026
1. Vivir para servir a Cristo
Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid,
benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la
fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me
disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me
cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces
los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te
sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y
te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la
cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que
en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo
hicisteis.1
Deténgase un momento y considere el propósito de su
vida. ¿Está viviendo para perseguir sus propios intereses o el éxito? ¿Gasta su
energía solo en lo que trae comodidad o seguridad? Quizás su ambición sea
mejorar el mundo.
Todos estos objetivos, incluso el último, que suena
desinteresado, carecen de valor duradero si el objetivo subyacente no es servir
a Cristo. Como seguidores de Cristo, debemos modelar nuestra vida según la
suya. Mateo 20:28 nos recuerda que Él no vino para ser servido, sino para
servir.
Sin embargo, a veces nos sentimos abrumados al oír
sobre las grandes obras de otros creyentes. Con Dios de su lado, David dirigió ejércitos.
¿Cómo podría algo que hagamos compararse con eso?
El llamado de Dios para cada persona es único. Él
proveerá la situación, las palabras y la capacidad para cumplir lo que desea.
El Señor cambia todo, y somos bendecidos al ser usados
por Él, aunque nuestra parte parezca pequeña (Juan 6:9-12).
¿Está demostrando su amor por el Padre al servir a los
demás?
Como cristianos, debemos vivir de modo que cada noche
podamos decir: Señor, de la mejor manera que supe, traté de servirte el día de
hoy.
Oración sugerida: Amado Padre celestial, gracias,
porque algo que me queda claro es que mi propósito en esta vida es servir.
Servirte a Ti Señor, sirviendo a otros. Sirviendo en mi casa, con mis hijos, en
el trabajo, en la iglesia, en la comunidad. Amado Padre, permíteme demostrar mi
amor por Ti sirviendo a los demás. En el nombre de Jesús, Amén.
1.
Mateo
25:34-40 (RVR1960).
El Encuentro de hoy fue escrito por: Rosina N.
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