Encuentros Diarios
Julio 24, 2026
1. Encontrar a Dios en la rutina
"Porque tanto amo Dios al
mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que cree en él no se pierda,
sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al
mundo, sino para salvarlo por medio de él. 1
Cuando caemos en la rutina de
nuestra vida, ya sea en el trabajo, la escuela, los hijos, las tareas o
cualquier otra cosa, es fácil caer también en la rutina con Dios. Poco a poco,
Dios se convierte en otra casilla para marcar después de abrir mi Biblia 10
minutos cada día. Si te identificas con esto, puede ser útil preguntarte:
"¿Qué hizo Dios por mí, personalmente?" Y luego: "¿Cómo cambia
eso la forma en que vivo hoy?"
Cristo murió en la cruz
para que no tuviéramos que experimentar la muerte eterna. Pero no se detuvo
ahí. Jesucristo resucitó de entre los muertos y ahora nos da Su propia justicia
ante los ojos de Dios Padre en lugar de nuestro pecado. Por eso Dios nos ayuda
a crecer en justicia cada día. Después de la muerte nos hará perfectos, tal y
como quiso que fuéramos. Todo gracias a la muerte y resurrección de Cristo.
Ahora, si esto ya es algo
antiguo para ti y has hojeado el párrafo anterior y el versículo bíblico, quizá
deberías preguntarte por qué hiciste eso. Como hijos adoptivos de Dios,
deberíamos recordarnos regularmente su gran sacrificio. Y si no sabías lo que
Dios hizo por nosotros, ¿no es increíble? Gracias al asombro y el misterio de
Su sacrificio, ahora podemos vivir y crecer en paz y alegría, sin la carga de
la muerte eterna. ¿No debería eso cambiar la forma en que vivimos cada día? ¿No
deberíamos intentar con nuevos esfuerzos cada día dar gracias a Dios, aprender
más sobre Él y adorarle en todas nuestras acciones?
Oración sugerida: Querido
Padre Celestial, Por favor ayúdame cada día y déjame aprender más sobre ti en
la Biblia, a través de la oración, y a través del mundo que me rodea. Por
favor, ayúdame a adorarte en mi rutina habitual en los lugares a los que voy
cada día, y también ayúdame a crear un espacio intencional en mi vida donde
pueda alabarte. Pido esto en el nombre de Jesucristo, Amén.
1.
Juan
3:16-17.
El encuentro de hoy fue
escrito por: Juliette H.
|