Encuentros Diarios
Junio 04, 2026
1. Superar las distracciones
Cuando
oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y
oré delante del Dios de los cielos. Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los
cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los
que le aman y guardan sus mandamientos; esté ahora atento tu oído y abiertos
tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y
noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos
de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos
pecado. En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los
mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo. Acuérdate
ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros
pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; pero si os volviereis a mí, y guardareis mis
mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta
el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí
para hacer habitar allí mi nombre. Ellos, pues, son tus siervos y tu pueblo,
los cuales redimiste con tu gran poder, y con tu mano poderosa. Te ruego, oh
Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de
tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a
tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al
rey.1
Cuando
Nehemías era copero del rey, se preocupó por la situación de los israelitas y
su ciudad. Con el permiso del rey, se dispuso a reconstruir el muro de
Jerusalén. A pesar de numerosos obstáculos, no permitió que nada lo distrajera.
De su
historia, podemos aprender la importancia de:
1. Estar en el centro de la voluntad de
Dios. Cuando Nehemías clamó a Dios por su pueblo y su tierra, el Señor le
mostró qué hacer.
2. Recordar cuál es el objetivo.
Nehemías entendía que su prioridad dada por el Señor era reconstruir las
defensas de la ciudad. De igual manera, Dios tiene planes para nosotros, y su
obra siempre es valiosa.
3. Cumplir cada tarea. Al tener en
mente el propósito del Señor, somos más capaces de permanecer en nuestro lugar
designado por Dios, llevar a cabo cada paso, y mantener el rumbo.
4. Identificar con precisión las
distracciones. Quienes buscan interrumpir nuestro trabajo, desviarnos, o
atacarnos personalmente no provienen de Dios. Identificar las situaciones que
pueden distraerle le ayudará a mantenerse enfocado.
Cada
creyente tiene tareas dadas por Dios (Efesios 2:10), y el ejemplo de Nehemías
es un modelo que seguir para cumplirlas.
Oración
sugerida: Amado Padre Celestial, ayúdame a detectar las distracciones que me
alejan de Ti. A veces las distracciones pueden ser tan sutiles y pasar
desapercibidas. Ayúdame a recordar que todo es por Ti y para Ti. Padre Amado,
se Tu el centro de mi agenda. Toda la gloria sea para Ti. En el nombre de
Jesús, Amén.
1. Nehemias 1:4-11 (RVR1960).
El Encuentro
de hoy fue escrito por: Rosina N.
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