Encuentros Diarios
Abril 29, 2026
1. Mejor con la edad
"Oh Dios, tú me
has enseñado desde mi tierna infancia, y yo siempre les cuento a los demás
acerca de tus hechos maravillosos. Ahora que estoy viejo y canoso, no me
abandones, oh Dios. Permíteme proclamar tu poder a esta nueva generación, tus
milagros poderosos a todos los que vienen después de mí."1
Desde que tengo
memoria, he sido parte de una comunidad de iglesia cristiana. Mi fe como una
niña de 8 años era fuerte, y no había duda en mi mente de que Dios escuchaba y respondía
cada una de mis oraciones. ¡Dios me enseñó grandes cosas y se me mostró de
maneras que eran necesarias para impactar la vida de un niño de maneras asombrosas!
Sé que Dios se me mostró tan tangiblemente cuando era niña porque conocía el
camino que tenía por delante. Iba a necesitar recurrir a toda esa fe y fuerza
para superar algunos momentos realmente difíciles en mi adolescencia y
universidad.
Durante los años en que
enfrenté dolor y luchas que pensé que no podía soportar, hubo momentos en que
oraba a Dios y le pedía que me llevara a casa. Anhelaba estar con Él porque
sabía que era allí donde todo estaría bien. En mis momentos de depresión, sé
que fue Dios quien escuchó cada uno de mis llantos y, aunque tomó algún tiempo,
Dios restauró mi alegría por completo y revitalizó mi fe. Poco sabía que esto
sería justo lo que necesitaba para soportar la pérdida de un hijo que vendría
más tarde en mi vida. Aunque el dolor de perder a mi bebé fue abrumador a
veces, ¡Dios me enseñó mucho a través de ese proceso! A través de cada
temporada, a través de cada prueba, a través de la alegría y a través del
dolor, Dios nunca ha dejado de mostrarse a mí de nuevas maneras.
La relación que tengo
con Dios hoy es literalmente la de un mejor amigo. ¡Empiezo a hablar con él en
diferentes momentos de mi día solo para actualizarlo sobre los acontecimientos
de la vida! Mi oración todos los días es que él continúe enseñándome y
guiándome para que pueda guiar a mis hijos en Sus caminos y alcanzar a otros
para Él. Sé que si Él es el que va delante de mí, ¡solo puedo mejorar con la
edad!
Oración sugerida:
Querido Dios, gracias por ser mi fiel amigo. En cada temporada me has enseñado
lecciones que cambian la vida y me has acercado a ti. Utilízame para proclamar
tu poder y milagros a los que vengan después de mí. En el nombre de Jesús,
amén.
1. Salmo 71:17-18 (NTV).
El Encuentro de hoy fue
escrito por: Crystal B.
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