Encuentros Diarios
Marzo 21, 2026
1. Conociendo a Dios
Mediante su divino poder, Dios nos ha dado todo
lo que necesitamos para llevar una vida de rectitud. Todo esto lo recibimos al
llegar a conocer a aquel que nos llamó por medio de su maravillosa gloria y
excelencia.1
¿Qué tienen en común Abraham, Moisés, los discípulos
de Jesús y todos los creyentes? ¡Todos tenían (y tienen) una relación cercana
con Dios! Abraham era directamente llamado "amigo de Dios" (Santiago
2:23). Moisés habló cara a cara con el Señor "como un hombre habla a su
amigo" (Éx. 33:11). Jesús llamó a sus discípulos "amigos" en
Juan 15 y, como creyentes, a medida que conocemos a Dios más íntimamente,
¡nosotros también nos convertimos en sus amigos! Tomamos la decisión de seguir
a Jesús porque deseábamos tener una relación personal con Dios. Queríamos
conocerle, no solo de Él, y ser conocidos por Él también. Conocer
a alguien requiere pasar tiempo con esa persona e interesarse por sus gustos y
disgustos... qué les hace felices y qué les entristece. Una vez que conocemos a
esa persona, descubrimos que nos alegra verle sonreír. ¡Conocer a Dios no es
diferente! Al leer la Biblia aprendemos que seguirle le trae alegría y
entendemos que nuestro pecado le entristece y le rompe el corazón. A medida que
le conocemos más de cerca, nuestro deseo de verle sonreír nos lleva a pasar más
tiempo en Su presencia y así comienza una hermosa amistad con el Dios
Todopoderoso del universo. Busca conocer a Dios — no solo de Él — ¡Será
la mejor relación que jamás tengas!
Oración sugerida: Querido Padre Celestial, conocerte
me trae paz y estar en tu presencia me llena de una alegría indescriptible.
Ayúdame a permanecer en tu Palabra. Gracias por ser mi amigo. En el nombre de Jesús, Amén.
1. 2 Pedro 1:3 (NTV).
El encuentro de hoy fue escrito por: Verónica B.
|