Encuentros Diarios
Marzo 30, 2026
1. Reglas para la Libertad
Dame entendimiento para
seguir tu Ley y la cumpliré de todo corazon.1
En los tiempos de las escuelas de una sola aula, la señorita Tomlin, la
nueva profesora, consideró buena idea establecer algunas reglas básicas. Invitó
a los estudiantes a dar sus sugerencias. Juntos, la clase ideó 10 reglas para
su aula.
Entonces la señorita Tomlin preguntó: "¿Y ahora qué hacemos si se
rompe alguna de esas reglas?" Tras mucha discusión, se decidió un castigo.
Varios meses después de empezar el año escolar, todos seguían sus normas
a la perfección, hasta que un día, una niña llamada Mary se inclinó hacia su
amiga. "Susan... ¿tienes un lápiz que me puedas prestar?" Antes de
que pudiera responder, la señorita Tomlin habló: "Mary, tendré que verte
después de clases."
Cuando sonó la gran campana del colegio, la señorita Tomlin despidió a
todos. "Mary, ¿podrías venir aquí, por favor?" La señorita Tomlin
dijo: "¿Recuerdas las reglas que decidimos al principio del año?"
Mary asintió. "Están apostados allí." dijo Mary.
"¿Puedes leer la regla #4 para mí?" preguntó la señorita
Tomlin.
"Si tienes algo que decir, levanta la mano." dijo Mary.
"Rompiste la regla. ¿Recuerdas el castigo que se decidió?"
Mary asintió al recordar, "Tres golpes con una regla en el dorso de
la mano."
Mary extendió la mano con los ojos fuertemente cerrados, esperando el
intenso dolor de la regla, y se estremeció al sentir algo tocándole la mano.
Pero no era una regla. Abrió los ojos y se sorprendió al ver la mano de su
hermano mayor Billy cubriéndole la mano. Billy intervino: "Señorita
Tomlin, es cierto que Mary rompió una de las reglas que establecimos como
clase. Y también es cierto que habría un castigo por romper una de esas reglas.
Pero no dice quién debe recibir el castigo por romper una de esas reglas. Así
que me gustaría asumir el castigo por mi hermana."2
Dios también estableció reglas
para nosotros… reglas sobre cómo vivir una vida plena y santa. Las reglas no
solo significaban ser obedecidas, sino una forma amorosa de vivir. Nos dio la
libertad de elegir nuestro camino. Cuando elegimos romper sus reglas y pecar,
Jesús puso su vida para la nuestra y aceptó nuestro castigo.
Oración sugerida: Querido
Señor, gracias por quererme tanto como para aceptar el castigo que merezco.
Lléname con el deseo de seguir tus reglas, las que se han hecho con amor por
mí. En el nombre de Jesús, Amén.
1.
Salmo
119:34 (NVI).
2.
Extracto
extraído de semoncentral.com
El encuentro de hoy fue
escrito por: Verónica B.
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