Encuentros Diarios
Mayo 01, 2026
1. Buscando la plenitud
“Y Jesús
les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, más
mi Padre os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió
del cielo y da vida al mundo. Le dijeron: Señor, danos siempre este pan. Jesús
les dijo: Yo soy el pan de vida, el que a mí viene, nunca tendrá hambre, y el
que en mí cree, no tendrá sed jamás.”1
Dios nos
creó para sentirnos cómodos con nosotros mismos. En términos espirituales, los
seres humanos estamos diseñados para experimentar paz, gozo y contentamiento.
Pero muchas personas pasan por la vida sintiéndose fragmentadas y vacías.
En Juan
4:7-30, Cristo habló con una mujer samaritana que claramente se sentía
incompleta y desilusionada con el rumbo de su vida. Buscando llenar su alma con
amor humano, había atravesado muchas relaciones desgarradoras y, en ese
momento, se encontraba en una relación pecaminosa. Esta mujer había sumergido
su "balde" una y otra vez en el pozo del amor humano, esperando
encontrar la aceptación que llenara su vida, pero cada experiencia la dejaba
más sedienta. Frente al Señor, se presentaba como un alma quebrantada y una
marginada social.
Las
personas a lo largo de la historia han estado bebiendo de pozos falsos. La
verdad es que solo una relación con el Señor Jesucristo puede hacer que una
persona se sienta plena. De Él viene el agua viva que sacia nuestra sed para
siempre.
Esto
significa que el Salvador suple todas nuestra necesidades en esta vida. En un
mundo marcado por el pecado, no tendremos una existencia perfecta, pero a
través de Cristo podemos esperar vivir con un sentido de satisfacción profunda
y duradera.
Oración
sugerida: Amado Padre Celestial, Tu nos diseñaste para experimentar gozo, paz y
contentamiento. Pero por las experiencias dolorosas en nuestra vida, puede
llegar un momento donde nos sintamos rotos y vacíos. Gracias Padre amado por Tu
Hijo Jesús, porque solo una relación genuina y personal con Él puede hacer que
podamos experimentar la plenitud de la vida. Solo Jesús puede sanar y llenar
cada vacío en nuestras vidas! Gloria a Dios por nuestro Señor
Jesucristo, Amén.
1.
Juan 6:32-35 (RVR1960).
El
Encuentro de hoy fue escrito por: Rosina N.
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