Encuentros Diarios
Junio 17, 2026
1. Audiencia de uno
Porque, por medio
de él, Dios creo todo lo que existe en los lugares celestiales y en la tierra.
Hizo las cosas que podemos ver y las que no podemos ver, tales como tronos,
reinos, gobernantes y autoridades del mundo invisible. Todo fue creado por
medio de él y para él.1
En 2010, la Copa
Mundial de la FIFA se celebró en África por primera vez. Los aficionados al
fútbol de todo el mundo pusieron sus miras, y sus televisores, en ver brillar a
África. Los futbolistas africanos se sintieron encantados y honrados por el
privilegio de jugar en su tierra natal durante este evento tan emotivo. Entre
ellos estaba Eyong Enoh, centrocampista defensivo clave de la selección
nacional de Camerún, conocido por sus compañeros como "El Pastor" por
su disciplina y devoción a Dios; nunca perdía la oportunidad de compartir su fe
con los demás. En una entrevista, compartió que en Camerún la gente no creía
que fuera posible que un cristiano jugara con éxito al fútbol debido a las
tentaciones que rodean a este deporte. Como en cualquier deporte, también
existía el peligro de permitir que la fama de su carrera se convirtiera en un
ídolo; un problema que Eyong enfrentaba de primera mano. Recordaba cómo Dios le
habló dicho: "Voy a usarte como ejemplo para el mundo, para ser cristiano
en el mundo del fútbol, pero primero debes dejar de adorar al fútbol." Fue
en ese momento cuando Eyong Enoh supo que, para ser realmente un futbolista
exitoso, necesitaba darse cuenta de que jugaba para una audiencia de uno. Dios
le había dado la oportunidad y el don de usar el fútbol para su gloria: cada
gol, cada victoria, cualquier atención que recibía era solo para la gloria de
Dios. Colosenses 1:16 le dio la libertad de decir: "Todas las cosas fueron
hechas por Él y para Él". Dios le mostró a Eyong que lo usaría para
predicar el Evangelio a muchas personas y que usaría el fútbol como vehículo.2
Todos nos hemos
enfrentado a algún tipo de oposición cuando se trata de vivir nuestra fe
cristiana. Es fácil sentirse nervioso e incluso tener miedo cuando nos preocupa
lo que otros puedan pensar o decir de nosotros. Pero cuando nos damos cuenta de
que la única opinión que importa es la de Dios, podemos vivir audazmente
nuestra fe para una audiencia de uno.
Oración sugerida:
Querido Señor, cualquier oposición que enfrente en esta tierra no es nada
comparada con la humillación y el dolor físico que tú soportaste por mí. Dame
la fuerza para ser valiente por ti y solo para tu gloria. En el nombre de
Jesús, Amén.
1.
Colosenses 1:16 (NTV).
2.
@BallersinGod
El encuentro de
hoy fue escrito por: Verónica B.
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