Encuentros Diarios
Septiembre 24, 2026
1. ¿Quién es mi prójimo?
Cierto día, un experto en la ley religiosa se levantó
para probar a Jesús con la siguiente pregunta: —Maestro, ¿Qué debo hacer para
heredar la vida eterna? Jesús contesto: —¿Qué dice la ley de Moises? ¿Cómo la
interpretas? El hombre contesto: —“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón,
con toda tu alma, con toda tu fuerza y con toda tu mente” y “Ama a tu prójimo como
a ti mismo.” —¡Correcto!—le dijo Jesús—. ¡Haz eso y vivirás! El hombre quería justificar
sus acciones, entonces le pregunto a Jesús: —¿Y quién es mi prójimo? 1
Después de estos versículos, Jesús entra en la
parábola del buen samaritano, que estoy segura que todos conocemos. Lo que me
parece interesante de esta parábola es que los dos hombres que pasan primero
junto al viajero herido eran ambos líderes religiosos. Eso solo demuestra que
tener conocimiento DE Cristo es muy diferente a tener una relación CON Cristo.
Cuando Jesús es Señor de nuestras vidas, nuestras acciones reflejarán Su
corazón.
Puede ser fácil caer en la rutina de la vida, las
pequeñas cosas mundanas que hacemos sin pensar y sin ser conscientes de los
demás. Sin embargo, una cosa que siempre debemos recordar es ser amables y
tomarse un momento para ser como Jesús con quienes nos cruzamos. Ya sea con el
cajero que intenta apresurarse entre una larga fila de clientes, con la persona
que piensa diferente a ti, o incluso con tus propios hijos cuando hacen la
pregunta número 100 del día. SÉ AMABLE.
La mayoría, si no todas, las personas que conocemos
están enfrentando desafíos. Algunos pueden estar experimentando tristeza y
dolor al recordar a sus seres queridos que han fallecido. Otros pueden luchar
contra la soledad o la depresión. Algunos pueden sentirse abrumados y
estresados. La verdad es que no sabemos qué está experimentando cada persona.
Pero así como el buen samaritano se tomó un momento para detenerse y mostrar
compasión hacia el viajero herido, nosotros también deberíamos estar preparados
para mostrar compasión hacia quienes nos rodean... nuestros vecinos.
Oración sugerida: Querido Dios, gracias por amarnos
tanto que elegiste enviar a tu Hijo para ser nuestra esperanza y, a través de
Él, recibir la vida eterna. Dame tus ojos para ver a quienes me rodean y
necesitan recibir bondad y compasión. Úsame para ser como Jesús para mis
vecinos. En el nombre de Jesús, Amén.
1. Lucas 10:25-29 (NTV).
El Encuentro de hoy fue escrito por: Crystal B.
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