Encuentros Diarios
Mayo 22, 2026
1. Alabanza en lugar de quejas
"¡Cuán bueno, Señor, es darte gracias
y entonar, oh Altísimo, salmos a tu nombre; proclamar tu gran amor por la
mañana, y tu fidelidad por la noche, al son del decacordio y de la lira; al
son del arpa y del salterio! Tú, Señor, me llenas de alegría con tus maravillas,
por eso alabaré jubiloso las obras de tus manos.”1
Cuando nos
encontramos con circunstancias menos que deseables en la vida, es fácil llegar
a olvidarnos de alabar a Dios. En lugar de alabar, a veces solo nos quejamos.
Nos resulta difícil centrarnos en lo que el Señor ha hecho y sigue haciendo
cuando las cosas no van como habíamos planeado.
Durante los
últimos meses, el Señor me ha recordado la importancia de la alabanza y eso ha
cambiado mi perspectiva sobre la situación presente. También he estado
practicando la gratitud y alabanza con mis hijos cuando se sienten estresados o
ansiosos. Cuando elegimos dar a Dios alabanza a pesar de nuestras
circunstancias, nos llena el corazón de paz. Si ustedes, como yo, han notado
momentos de negatividad en su hogar, sean el cambio eligiendo una actitud de
alabanza.
Una de las
maneras en que hemos sido intencionales acerca de dar alabanza y gloria a Dios
es escribiendo las bendiciones que Dios nos ha dado y eligiendo estar
agradecidos por todo lo que Dios ha hecho. Ya sea que las bendiciones sean
grandes o pequeñas, vamos a alabarle. Otra manera en que podemos ayudar a
mantener una actitud de alabanza es pasando tiempo en la Palabra de Dios
diariamente. La Biblia está llena de personas que enfrentaron dificultades e
historias de la fidelidad de Dios. Leer estas historias restaurará nuestra
esperanza, fortalecerá nuestra fe y nos ayudará a encontrar maneras de alabar
en lugar de quejarnos.
Hay varias otras
formas de practicar ser agradecidos y desarrollar una actitud de alabanza, pero
lo importante es que lo hagamos. Dios es bueno y su fidelidad perdura para
siempre. Es el mismo ayer, hoy, y siempre y Sus promesas siguen siendo
verdaderas. Por esto podemos elegir alabar al Señor y cantar de gozo por la
obra de Sus manos.
Oración sugerida:
Querido Dios, gracias por tu fidelidad en cada circunstancia. Dame un corazón
agradecido por las bendiciones, grandes y pequeñas, que me das a diario. Te
alabo por tu bondad, gracia y amor hacia mí. No permitas que me queje cuando
las cosas parezcan inciertas, pero en su lugar permíteme confiar completamente
en ti. En el nombre de Jesús, amén.
Salmos 92:1-4 (NVI).
El Encuentro de
hoy fue escrito por: Crystal B.
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