Encuentros Diarios
Junio 22, 2026
1. Igual que mi padre
Por lo
tanto, imiten a Dios en todo lo que hagan porque ustedes son sus hijos queridos.1
Mi hijo se graduó de la universidad hace un par de
meses, y tras la ceremonia vi cómo los graduados corrían felicitándose y
deseándose lo mejor para el futuro. Podía oír a los estudiantes llamando a mi
hijo y me sorprendí girando para ver cada intercambio. Un joven corrió hacia mi
hijo diciéndole emocionado: "¡Acabo de ver a un hombre que debe ser tu
padre porque te pareces mucho a él!" Mientras observaba la interacción,
pensé en cuánto se parece mi hijo a su padre, no solo físicamente, sino también
en sus hábitos y personalidad. De hecho, a menudo me sorprendo diciéndole a mi esposo:
"¡es tan parecido a ti!" A veces es un cumplido, ¡otras veces una
queja!
Los niños sí se parecen a sus padres, eso es un hecho.
Aunque no he vivido con mis padres durante muchos años, a menudo me encuentro
haciendo o diciendo cosas igual que mi madre. Llevamos los rasgos de nuestros
padres a lo largo de la vida porque tenemos su genética y esos rasgos definen
quiénes somos.
Si eres hijo de Dios, ¡también te parecerás a tu Padre
Celestial! Si has pasado tiempo en la Palabra de Dios, tu actitud reflejará al
Señor. Otros sabrán que has estado en Su presencia porque tus acciones serán
como las de Cristo. ¡La gente sabrá quién es tu padre porque te pareces a Él!
Para los padres (y madres) que aún tienen hijos pequeños en casa, qué gran
oportunidad para reflejar a Jesús en nuestro día a día, para que los hábitos
que nuestros hijos copian de nosotros sean rasgos divinos. Que nuestras
acciones sean aquellas que lleven a nuestros hijos a la salvación y que la
gente diga cuánto nos parecemos a nuestro Padre Celestial.
Oración sugerida:
Abba Padre, ayúdame a imitarte y ayúdame a ser un reflejo de Tu imagen hoy.
Dame el valor de vivir como Tu para que mis hijos busquen vivir para ti
también. En el nombre de Jesús, Amén.
1.
Efesios 5:1 (NTV).
El encuentro de
hoy fue escrito por: Verónica B.
|