Encuentros Diarios
Julio 07, 2026
1. Superando El Fracaso
Superando el fracaso
Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. 1
La victoria es la voluntad de Dios para la vida del creyente. Sin embargo, a veces caemos repetidamente en el mismo pecado. Si queremos hacer lo correcto, ¿por qué no lo logramos?
Una razón es el arrepentimiento incompleto. Es posible que experimentemos pena y vergüenza por el pecado sin estar arrepentidos. El arrepentimiento no es cuestión de llorar o sentirse culpable, más bien es un cambio de mentalidad sobre el pecado, de manera que ya no nos aferramos a nuestra perspectiva, sino que estamos de acuerdo con lo que Dios dice. Al hacerlo, el corazón se vuelve en la dirección opuesta a la persistencia en el pecado (Proverbios 28:13).
La segunda razón del fracaso es una visión inadecuada de nuestra identidad en Cristo. Como hijos de Dios, tenemos a Dios viviendo en nosotros. Cuando comprendemos esta verdad, reconoceremos que el pecado no encaja con lo que somos y dejaremos de justificar nuestras faltas. Nuestro arrepentimiento genuino se basa en una comprensión sincera y bíblica de nuestra identidad.
Cuando juntamos estas dos verdades, creamos una herramienta poderosa contra la tentación. Nuestro Padre quiere que seamos victoriosos, y triunfamos cuando recordamos que Cristo es la fuente de la vida en nosotros.
Oración sugerida: Amado Padre Celestial, gracias porque en Ti tenemos victoria ante el fracaso. Amado Padre ayúdame a reconocer cualquier pecado oculto en mi corazón. Te pido que por favor escudriñes mi vida. Padre amado ayúdame a recordar mi identidad en Ti y vivir como una hija Tuya. Oro en el nombre de Jesús, Amén.
1. Romanos 7:15-20 (RVR1960).
El Encuentro de hoy fue escrito por: Rosina N.
|