Encuentros Diarios
Julio 22, 2026
1. Vestido de Justicia
Me deleito
mucho en el Señor; me regocijo en mi Dios. Porque el me vistió con ropas de salvación
y me cubrió con el manto de la justicia. Soy semejante a un novio que luce su
diadema o una novia adornada con sus joyas.1
Durante los Juegos Olímpicos de Verano de 1992, los uniformes oficiales
de medallas, que debían ser llevados por todos los atletas estadounidenses en
la ceremonia de premios, fueron proporcionados por Reebok. Charles Barkley, del
"Dream Team" de baloncesto estadounidense y patrocinado por Nike, no
se permitía ser visto llevando la marca del competidor. Decidió cubrir
creativamente los logotipos con banderas americanas para mantenerse fiel a su
marca. El señor Barkley consolidó firmemente su lealtad a Nike cuando afirmó
célebremente que tenía "dos millones de razones para no llevar la marca Reebok",
aludiendo a la suma que recibe de Nike por ello. Mientras que otros no tuvieron
problema en vestir el uniforme patrocinado por los Juegos Olímpicos, la firme
negativa de Charles Barkley a llevar Reebok en lugar de Nike se debía a su
lealtad a la marca y a grandes incentivos económicos.2
Cuando se trata de estar vestidos de justicia, muchos cristianos pierden
rápidamente de vista nuestra lealtad y aprecio por lo que Dios ha hecho por
nosotros. La tentación de llevar algo distinto a la justicia del Señor a veces
resulta demasiado tentadora. Nos encontramos deslizándonos hacia la moda del
mundo porque queremos agradar a una audiencia y olvidar que nos preparamos para
una audiencia de Uno. Cuando llegamos a Jesús, nos vistió con sus vestiduras
espirituales de Salvación. Nos concedió todas las riquezas del Cielo y una eternidad
a su lado. Los incentivos que conlleva vivir para Cristo y ser leal a Su
Palabra son mucho mayores de que cualquier marca terrenal podría ofrecer. Sin
embargo, nos dejamos llevar fácilmente por la tentación de pecar. Permanecer
leales a Dios y vestirnos de Su justicia significa que viviremos activamente
una vida de integridad y verdad. Si no tienes claro qué marca llevar hoy,
Efesios capítulo 6, versículos 10-18, nos da el conjunto perfecto para que
caminemos por este mundo vestidos de rectitud.
Oración sugerida: Querido Señor, cuando estaba en mi peor momento viste
mi necesidad y me envolviste en tu misericordia y justicia. Guarda eso siempre
presente en mi mente para que cuando me sienta tentado a ceder, siga siendo
leal a ti y a tus promesas. En el nombre de Jesús, Amén.
1.
Isaías 61:10a (NVI).
2. Extracto
de Newsweek, 10 de agosto de 1992.
El encuentro de hoy fue escrito por: Verónica B.
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