Encuentros Diarios
Marzo 19, 2026
1. Levanto mis ojos a ti
"Levanto mis ojos a ti, oh Dios, entronizado en el cielo. Seguimos buscando la misericordia del Señor nuestro Dios, así como los sirvientes fijan los ojos en su amo y la esclava observa a su ama, atenta al más mínimo gesto. Ten misericordia de nosotros, Señor, ten misericordia, porque ya estamos más que hartos de las burlas de los orgullosos y del desprecio de los arrogantes."1
El Salmo 123 sólo tiene cuatro versículos, pero es un recordatorio tan poderoso de la relación entre Dios y el creyente. Dios envió a Jesús a morar entre nosotros y construir relaciones cercanas con nosotros, pero lo hizo porque teníamos una gran necesidad de un Salvador. Jesús vino a pagar el precio que ninguno de nosotros podía pagar nosotros mismos. Dios hizo esto debido a Su gran amor y misericordia. Por lo tanto, mientras Jesús, Dios el Hijo, desea que vivamos en constante amistad con él, la escritura de hoy nos recuerda que somos siervos de Dios, y ya sea que te des cuenta o no, esto es realmente un privilegio.
El término "siervo" puede estar mal visto en la sociedad "políticamente correcta" de hoy, pero es extremadamente importante que los cristianos entiendan y vivan este papel. Samuel, en su juventud, entendió cómo era la actitud de un siervo. En 1 Samuel 3:10, "El Señor vino y llamo igual que antes: ¡Samuel! ¡Samuel! Y Samuel respondió: Habla, que tu siervo escucha." Tener la actitud de un siervo de Dios significa que estamos atentos a Su voluntad. Samuel tuvo que enfrentar situaciones difíciles, y ser el portador de malas noticias a veces, pero Samuel fue un instrumento esencial que Dios usó para comunicarse con su pueblo. También significa ser consciente de los "mínimos gestos" de Dios para guiarnos. Dios siempre está velando por nosotros, ¡pero también necesitamos estar observándolo! Dios es el dador de todas las cosas, así que dependemos de Él. Sabemos que Dios satisfará nuestras necesidades de acuerdo con Su voluntad, pero también necesitamos aprender a humillarnos ante Él y esperar pacientemente Su tiempo.
¡Estamos al servicio del Rey de reyes y Creador del universo! Él es un Rey justo que nos ama y nos protege. Él es misericordioso y quiere que le pidamos que intervenga cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles. ¿Qué otro amo mostraría este gran cuidado? La vida de un siervo de Dios es verdaderamente una vida bendecida.
Oración sugerida: Querido Dios, gracias por el privilegio de ser tu siervo y por elegirme para ser parte de tu plan mayor. Gracias por suplir todas mis necesidades y preocuparte tan profundamente por mí. En momentos en que me enfrento a desafíos, ayuda a que mi oración sea como la de Josafat: "Oh Dios, somos impotentes... No sabemos qué hacer, pero estamos buscando tu ayuda". En el nombre de Jesús, amén.
1. Salmo 123 (NTV).
El Encuentro de hoy fue escrito por: Crystal B.
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