Encuentros Diarios
Julio 02, 2026
1. Aplicando los principios de Dios
Haz
bien a tu siervo; que viva, y guarde tu palabra. Abre mis ojos, y miraré Las
maravillas de tu ley. Forastero soy yo en la tierra; No encubras de mí tus
mandamientos. Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo.
Reprendiste a los soberbios, los malditos, Que se desvían de tus mandamientos.
Aparta de mí el oprobio y el menosprecio, Porque tus testimonios he guardado.
Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí; Mas tu siervo meditaba en
tus estatutos, pues tus testimonios son mis delicias y mis consejeros.1
El
proceso para aplicar los principios bíblicos a menudo se malinterpreta. No es
simplemente tres pasos: escuchar, creer, aplicar.
Explorar
un principio bíblico significa estudiar las Sagradas Escrituras para entender
cuál es el contexto, qué significa la lección para su vida, y qué revela sobre
Dios. Además debemos considerar cómo se relaciona todo con el resto de la
Biblia. Profundizar en la Palabra de Dios ablanda nuestros corazones y mentes
para que los principios queden plantados profundamente.
A
medida que nos adentramos más en la Biblia, el nuevo concepto surge de las
páginas y se vuelve real para nosotros. Descubrimos cómo funciona el principio
y cómo aplicarlo a nuestra vida. Al hacerlo, la rica verdad de Dios se
convierte en nuestra. Cuanto más asimilemos en nuestro corazón y en nuestra
mente, mejor puede impactarnos en lo más profundo.
Un
creyente que tiene poco que decir sobre la obra de Dios en su vida
probablemente no está aplicando la Biblia. El simple hecho de oír y creer no
hace suyo un concepto (Santiago 1:22-25). Un principio es suyo cuando explora
la verdad, descubre su lugar en su vida y lo aplica.
Oración
sugerida: Amado Padre Celestial, gracias por las Sagradas Escrituras. Gracias
porque tenemos la libertad de leer Tu Palabra, estudiarla y aplicarla. Permítenos
reconocer ese gran privilegio. Señor, ayúdame a través de Tu Espíritu Santo a
entender lo que Tú quieres revelarme a través de Tu Palabra y como aplicarlo a
mi vida. Oro en
el nombre de Jesús, Amén
1.
Salmos
119:17-24 (RVR1960).
El Encuentro de hoy fue escrito por: Rosina N.
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