Encuentros Diarios
Junio 01, 2026
1. Vuelto a la vida
Pero Dios, que
es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo,
aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados!1
Vivió entre las tumbas del cementerio. Pasaba los días
llorando y las noches cortándose con piedras. Su vida estaba llena de miedo y
desesperación—y entonces, un día, la esperanza pasó de largo. El capítulo 5 de
Marcos comienza con la historia del hombre poseído por una "legión"
de demonios. Cuando vio a Jesús a lo lejos, lo reconoció al instante. Corrió
hacia Él y, incluso en su esclavitud, cayó de rodillas ante el Señor
reconociendo a Jesús como el "Hijo del Dios Altísimo" (v. 7),
sabiendo que solo a través de Jesús podría salvarse de la miseria en la que se
encontraba. Mientras Jesús miraba al poseído, ordenó a los demonios que lo
abandonaran. Reconociendo al Hijo de Dios, los demonios obedecieron. Había sido
un hombre muerto caminando y fue devuelto a la vida. El hombre que durante
mucho tiempo había sido atormentado por esta hueste de maldad finalmente se
liberó de sus pesadas cadenas. Pero no terminó ahí. El hombre que había sido
poseído ahora tenía el deseo de seguir a Jesús, de estar con Jesús, pero en
cambio Jesús le instó a ir a contarle a otros lo que el Señor había hecho por
él. (v.19). Dios tomó la vida de este hombre y la transformó. La gente ya no
reconocía al hombre en que se había convertido porque la luz de Dios, que ahora
brillaba a través de él, superaba cualquier oscuridad manifestada por el
diablo.
Puedo imaginar la alegría y el canto abrumador del
hombre:
"Donde
no había esperanza, ahora encuentro fe. Todo lo que buscaba lo pude encontrar
en El… Si tratan de acusarme la cruz yo recordare, si dicen que soy culpable a
la tumba vacía apuntare."2
No hay cadenas
demasiado pesadas, ni ataduras demasiado grandes, ni noche demasiado oscura de
la que Jesús no pueda salvarte. Corre hacia Él hoy, tal y como eres, con tu
carga de pecado y sentimientos de desesperación. ¡Jesús está esperando para
darte nueva vida!
Oración sugerida: Querido Señor, ¿Cómo puedo empezar a darte las
gracias por todo lo que has hecho por mí? Jesús, para alabarte plenamente
llevará toda la eternidad. Igual que a Lázaro, Tú me trajiste de vuelta a la
vida. Amén.
1. Efesios 2:4-5 (NVI).
2.
Vida
Nueva, canción de Bethel Music. 2021.
El Encuentro de
hoy fue escrito por: Verónica B.
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