Encuentros Diarios
Abril 21, 2026
1. Levántate y sigue adelante
Porque siete veces podrá caer el justo, pero otras
tantas se levantará. Los malvados, en cambio, se hundirán en la desgracia. No
te alegres cuando caiga tu enemigo ni se regocije tu corazón ante su desgracia,1
En los Juegos Olímpicos de Invierno de 1998, Michelle
Kwan era la favorita para ganar la medalla de oro en la competición femenina de
patinaje artístico. Pero Tara Lipinski explotó en el hielo con una actuación
brillante que le gano el oro. Más tarde, en una entrevista, un reportero de
televisión le preguntó a Michelle: "¿Cómo se sintió perder los Juegos
Olímpicos?" Michelle lo miró asombrada y dijo: "No perdí. Gané la
plata." A lo largo de su carrera, demostró perseverancia, dedicación y
gracia bajo presión. Michelle contó una vez que, siendo principiante, su
entrenadora le dijo que aprender a patinar consistía en caerse. Como campeona
mundial, seguía cayendo a menudo, pero tenía la convicción de que a veces está
bien caerse, lo importante es levantarse para seguir adelante.
Un cristiano fiel no es alguien que nunca cae. Un
cristiano fiel caerá y se levantará de nuevo, confiando en Dios para que le de
fuerza para continuar y terminar bien. Tenemos varios ejemplos en la Biblia:
Moisés mató a alguien y huyó a esconderse en el desierto durante 40 años,
esperando que fuera olvidado, pero Dios no lo olvidó y lo llamó de vuelta para
usarlo y guiar a su pueblo. David también cayó muy duro cuando cometió
adulterio y también asesinato. Tras arrepentirse profundamente, Dios restauró
su relación. Jonás simplemente huyó del llamado de Dios, corrió hasta caer,
directo al océano y al vientre de un gran pez. Pero nuestro misericordioso Dios
le dio una segunda oportunidad para levantarse e intentarlo de nuevo. Estos
hombres y muchos más son considerados ganadores en la Biblia. Puede que
obtuvieran una medalla de plata, pero al final seguían en el círculo de
ganadores.
Puede que sientas que has caído demasiadas veces y que
tu pecado es demasiado grande. Dios sigue apoyándote y extendiendo Su poderosa
mano para ayudarte a levantarte. Quizá estés en el público viendo desde la
distancia. El pueblo de Dios es un poderoso motivador para quienes han
tropezado. Oremos por ellos y animémoslos. ¡Dios puede hacer grandes cosas a
través de ambos!
Oración sugerida: Querido Señor, gracias por los
ejemplos bíblicos de aquellos que te sirvieron fielmente aunque tropezaran o
cayeran. Pido la fuerza para levantarme cuando caiga, la voluntad de seguir
adelante y la convicción para seguirte pase lo que pase. En el nombre de Jesús, Amén.
1. Proverbios 24:16-17 (NVI).
El encuentro de hoy fue escrito por: Verónica B.
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