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Encuentros Diarios
Abril 14, 2026
Tiempo de renovación
Una sola
cosa pido al Señor y es lo único que persigo: habitar en la casa del Señor
todos los dÃas de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y buscar orientación
en su Templo.1
Las membresÃas, plataformas de entretenimiento,
suscripciones a revistas o periódicos requieren renovaciones anuales. Si eres
como yo, probablemente hayas puesto estos servicios en renovación automática y
luego los olvidas hasta un año después, cuando te cobran por ello. O quizá seas
de los que prefieren hacer un periodo más corto, semanal o mensual, para que se
mantenga fresco en tu mente y seas más consciente de tu compromiso. Sea cual
sea tu preferencia, seguro que recibirás un aviso recordándote que "Es
hora de renovar". Es de mayor interés a la empresa asegurarse de que
puedan seguir contando con tu lealtad.
Nuestra caminata cristiana es bastante parecida, y me
acuerdo especialmente de esto en las fiestas "cristianas" como Dia de
Resurrección y la Navidad. Muchos de nosotros nos esforzamos por asistir a la
iglesia en estos dÃas especiales, una o dos veces al año, como si renováramos
nuestra suscripción con Dios. Otros podemos tomar nuestro compromiso un poco
más en serio y asistir una vez al mes, para mantener la renovación fresca en
nuestra mente. Y quienes estén realmente comprometidos con nuestra membresÃa
celestial, ¡nos aseguramos de asistir al menos una vez por semana para nuestra
renovación espiritual! A Dios le interesa mucho nuestra lealtad continua y, a
lo largo de las Escrituras, y muchas veces en nuestro dÃa a dÃa, nos envÃa
notificaciones espirituales para recordarnos que es hora de renovarnos.
Recientemente, celebramos la Resurrección de nuestro
Salvador: cantamos alabanzas, adoramos y, de hecho, nos sentimos renovados por
el EspÃritu Santo. Deja que la celebración continúe en tu corazón durante todo
el año. Revisa tu compromiso. ¡Renueva tu membresÃa eterna hoy mismo!
Oración sugerida: Querido Padre Celestial, gracias por
no rechazarme nunca, aunque tarde un tiempo en volver a ti. Tu Misericordia y
tu Amor son nuevos cada dÃa. Lléname con el deseo de permanecer cerca de ti, en
tu Palabra y en tu presencia. En el nombre de Jesús, Amén.
1. Salmo 27:4 (NVI).
El encuentro de hoy fue escrito por: Verónica B.
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