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Encuentros Diarios
Octubre 07, 2026
Un desastre hermoso: El hombre ciego
"Si es
pecador, no lo sé. Lo único que sé es que yo era ciego y ahora veo.”1
Juan 9 cuenta la
historia de un hombre que había nacido ciego. A los ojos de muchos en esos
días, el pecado y el sufrimiento estaban conectados, así que cuando Jesús y sus
discípulos se encuentran con él, la primera pregunta que los discípulos hacen
es "¿Quién pecó, este hombre o sus padres, que nació ciego?"2
El sufrimiento era visto como un castigo por hacer lo que estaba mal ante Dios.
Sin embargo, la respuesta de Jesús a sus discípulos en el siguiente versículo
no sólo desafía esta visión errónea, sino que nos da una nueva manera de ver el
sufrimiento. Jesús dijo, "Ni el peco ni sus padres, sino que esto
sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida."3
Jesús desafió a sus discípulos a buscar a Dios en medio del sufrimiento.
Las reacciones de
la gente fueron interesantes. Sus vecinos le preguntan qué pasó que ahora puede
ver, por lo que les dice a todos que Jesús hizo. Pero en lugar de ser felices
por él y celebrar la obra de Dios, lo llevan a los fariseos para ver si pueden
dar algún sentido a todo esto. ¿Y qué es lo primero que dicen algunos de los
fariseos? "Este hombre no es de Dios, porque no respeta el sábado".
¡Siento que a Jesús le gustaba sanar a la gente en el día de reposo porque
sabía cuánto molestaba a los fariseos!
Los fariseos
cuestionaron al ciego, a sus padres, y luego llamaron al ciego por segunda vez
tratando de que confesara que Jesús era un pecador, que es donde vemos su
respuesta hoy. ¡Todo lo que este hombre sabía era que estaba ciego y ahora
podía ver! Este hombre se pone valiente y en el versículo 30 les dice a los
fariseos: "¡Allí esta lo sorprendente! Que ustedes no sepan de donde
salió, y que a mí me haya abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores,
pero si a los piadosos y a quienes hacen su voluntad... si este hombre no
viniera de parte de Dios, no podría hacer nada". ¡Me hubiera encantado
estar allí para presenciar esto! ¡Los fariseos se enojaron tanto después de
eso, que lo echaron a la calle!
Los fariseos
estaban muy educados cuando se trataba de la ley de Moisés, pero estaban
completamente ciegos al amor y la gracia de Dios. Lo más probable es que este
ciego hubiera sido juzgado toda su vida debido al "pecado" que él o
sus padres habían hecho supuestamente para merecer su castigo. Él no conocía
toda la ley, pero fue capaz de ver a Jesús claramente y experimentar la gracia
de Dios de una manera tan asombrosa.
Si estás
experimentando sufrimiento, busca a Dios en medio de él. No es fácil, pero
confía en que Dios está obrando. Y si usted es un observador del sufrimiento de
alguien, recuerde que la gracia y el amor de Dios van más allá de nuestro
entendimiento. Sé cómo Jesús para los que te rodean.
Oración sugerida:
Querido Dios, a veces es fácil ver las cosas a través de nuestro entendimiento
limitado y perder el plan más grande que estás obrando. Vemos el desorden e
inmediatamente sentimos la necesidad de darle sentido o arreglarlo. Abre mis
ojos a tu voluntad en cada situación. Y cuando el sufrimiento llegue a mi vida,
ayúdame a buscarte y confiar en que me amas y caminas conmigo siempre. En el
nombre de Jesús, amén.
- Juan 9:25.
- Juan 9:2.
- Juan 9:3.
El Encuentro de
hoy fue escrito por: Crystal B.
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