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Encuentros Diarios
Abril 24, 2026
Consolado para consolar a otros
Bendito sea
el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de
toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que,
con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos
consolar a todos los que sufren. 1
Joni Eareckson
Tada dedicó su vida al Señor cuando tenÃa 15 años, pero solo dos años después,
entenderÃa lo que eso significaba realmente. En el verano de 1967, la vida de
Joni cambió al instante cuando un salto en aguas poco profundas le rompió el
cuello, dejándola tetrapléjica con solo diecisiete años. El tiempo que siguió
estuvo lleno de ira y resentimiento hacia Dios, mientras le cuestionaba
constantemente: "¿Por qué Dios?". Joni podrÃa haber elegido
permanecer enojada con Dios y sus circunstancias. Estaba en la flor de su vida,
camino a la universidad llena de esperanzas y sueños que ahora estaban
destrozados. Pero en su desesperada interrogación, Dios respondió a Joni
rodeándola con Su presencia y Su consuelo. Dios tenÃa un plan para la vida de
Joni que solo se cumplirÃa gracias a su entrega total a Él. Más tarde, su
testimonio estarÃa lleno de ejemplos de consuelo para otros. Joni dijo una vez:
".... No podÃa imaginar cómo Dios usarÃa mi vida para traer esperanza a través
de las dificultades a personas que sufren en todo el mundo. Pero, como aprendÃ,
Dios a veces permite que lo que odia para lograr lo que ama..."2
La voluntad de
Dios para nosotros no es sufrir, que es lo que ocurre cuando elegimos quedarnos
en nuestro dolor o en nuestras circunstancias. Él sabÃa que tendrÃamos
problemas en esta tierra y Su esperanza es que, de la misma manera que nos
consuela, nosotros también consolaremos a los demás. Durante más de 45 años,
Joni ha vivido 2 Corintios 1:4—consolando a los demás de la misma manera que
Dios la consoló a ella.
¿Cómo has visto
la mano consoladora de Dios en tu vida? ¿Cómo puede la historia de tu vida
consolar a los demás?
Oración sugerida:
Querido Padre Dios, demasiadas veces he cuestionado mi situación sin ver cuál
es realmente tu plan para mÃ. Dame la oportunidad de ser más como tú y usar lo
que me has enseñado para mostrar consuelo a otros que puedan estar pasando por circunstancias
similares. Úsame, Señor. En el nombre de Jesús,
Amén.
1.
2 Corintios 1:3-4.
2. La historia de Joni en:
joniandfriends.org
El encuentro de
hoy fue escrito por: Verónica B.
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