|
Encuentros Diarios
Mayo 14, 2014
Sentimientos
"Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad y bondad, fidelidad."1
“Imaginen el vivir en un mundo sin emociones. Sería como vivir en un mundo sin color—un mundo sin cielos azules, nubes blancas, rosas rojas, o los bellísimos arcoíris y las puestas de sol. Todo seria monótono y gris. La vida sería peligrosamente aburrida—y así es cuando se reprimen las emociones.
Como muchos otros, especialmente los hombres, yo crecí con la enseñanza de que los sentimientos no eran importantes y que no se podía confiar en ellos.”
Gracias a Dios no es así. Los sentimientos son un regalo de Dios. Ellos son un monitor interno para dejarnos saber lo que está pasando dentro de nosotros. Entre más en contacto estemos con nuestras verdaderas emociones, ellas nos harán saber cuándo nuestras vidas no estén en armonía y que necesitamos una revisión emocional, nos alertan de los peligros inminentes, nos avisan cuando estamos alrededor de personas en las que no podemos confiar, nos confirman cuando estamos con gente en la que podemos confiar, nos guían cuando tenemos que tomar decisiones, nos mantienen en contacto con el liderazgo de Dios, y nos da confianza cuando estamos en armonía con los demás y con Dios. Hay que admitirlo, si no estamos en comunicación con ellos nos pueden confundir y ponernos en predicamentos.
Los sentimientos son un regalo de Dios. Ahora sabemos que el negarlos y reprimirlos puede ser desastroso física, emocional y espiritualmente. Los tres primeros frutos del espíritu de Dios—amor, gozo y paz—son emociones. ¿Por lo tanto si la emoción del amor es reprimida, cómo podrá el amor de Dios flotar a través de nosotros? No puede.
Sí, podrá tomar tiempo pero podemos aprender a confiar en nuestros sentimientos. En lo que no siempre podemos confiar es en cómo interpretarlos correctamente. Puede ser como el aprender un nuevo idioma, pero un idioma que bien vale la pena aprender, sin el cual no puede haber una intimidad verdadera con las personas a las que quiero o con Dios.
Otra manera de describir las emociones podría ser E-mociones o ¡Energía en Movimiento! Una cosa es por seguro. Sin emociones somos característicamente aburridos en nuestras vidas y perdemos la energía que nos mueve a hacer cosas. Gracias a Dios por las emociones.
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, tu amas la verdad y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.2 por favor libérame del ‘pecado de negar mis verdaderas emociones,’ ayúdame a estar en contacto con mis verdaderos sentimientos y con mi persona interior, aprender a comprenderlas y expresarlas en forma creativa cuando sea necesario. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, amén.”
1. Gálatas 5:22 (NIV).
2. Salmos 51:6.
<:))))><
|