| |
Encuentros Diarios
Septiembre 18, 2018
Creencia Contra Profesión
“En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti.â€1
Es una perogrullada que no siempre actuamos de acuerdo con lo que profesamos, pero siempre actuamos consistentemente con lo que creemos.
Si, por ejemplo, en lo más profundo de mi creo (siento) que no soy digno de amor, actuare de tal manera que empujare el amor lejos de mi—sin importar lo que profese. También si creo (siento) que soy una mala persona, actuare de una manera mala. Si, al contrario, creo que soy digno de amor, actuare en una manera amorosa, y si creo que soy completamente responsable por cada área de mi vida, actuare en una manera responsable. En casi cada área, nuestras creencias moldean nuestro destino—para esta vida y para la venidera.
También si digo que las personas sin Cristo están perdidos eternamente y no hago nada para ayudar a comunicarles el evangelio, es probable que yo realmente no crea esto en mi corazón. Solo lo profeso. Creo que fue Dallas Willard quien dijo, “Los creyentes son aquellos quienes actúan como si el evangelio es verdad.â€
Una manera de “programar†creencias en nuestro corazón (la mente subconsciente) es por medio de repetición y memorizarlos, meditar en ellos, y luego actuar en ellos para reforzarlos. Como hemos enfatizado antes, “El cuerpo actúa en lo que la mente medita.†Si no crees esto, piensa en cómo funciona la tentación. David ciertamente confirmo este principio cuando dijo, “En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti.â€
El Apóstol Pablo dijo algo similar cuando escribió, “Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo.â€2 En otras palabras, las creencias necesitan estar en el corazón—¡no solo en la cabeza!
Oración sugerida: “Querido Dios, por favor ayúdame a guardar tu Palabra en mi corazón y escoger mis creencias cuidadosamente—para que no peque contra ti—y asà vivir en harmonÃa con tu voluntad siempre en toda manera. Gracias por escuchar y contestar mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, amen.â€
1. Salmos 119:11 (NVI).
2. Romanos 10:9 (NVI).
|
|