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Encuentros Diarios
Noviembre 29, 2023
Liberación y Dirección
“Tú no los abandonaste en el desierto porque eres muy compasivo. Jamás se apartó de ellos la columna de nube que los guiaba de día por el camino; ni dejó de alumbrarlos la columna de fuego que de noche les mostraba por dónde ir.”1
Después de la voluntad y los propósitos de Dios, nuestra vida es el resultado de nuestras propias decisiones. Sean decisiones pequeñas o grandes, todas ellas traen consecuencias y en cada situación que enfrentamos hay alguna decisión que tomar que nos afectará a nosotros, a nuestros seres queridos y a aquellos que nos rodean. Se ha dicho que nosotros definimos nuestras decisiones, pero nuestras decisiones nos definen a nosotros.
Por eso la toma de decisiones requiere una energía que nos agota y nos puede llevar a un estado de ansiedad abrumador. Entonces, ¿qué hacemos ahora? Tomemos la firme decisión de seguir a Jesús y permitámonos ser guiados por él, ya que él no solo es un Señor que nos gobierna, sino un pastor que también nos guía. Él no se limitará a alimentarnos diariamente, sino que nos guiará de acuerdo con su perfecta voluntad. Hará más que corregir nuestras acciones; dirigirá nuestros pasos.
El pasaje de hoy nos recuerda como Dios guiaba a los israelitas por el desierto, y el Señor nos recuerda que su Espíritu Santo quiere llevarnos por caminos de justicia y evitar que nos desviemos aun cuando no sabemos cuál es el camino que nos espera por delante.
En la actualidad, podemos caer en la tentación de buscar orientación en los horóscopos, en los gurús de autoayuda o en las estrellas, pero si seguimos esto, no podremos escuchar a Jesús. Aquellos que son hijos de Dios son guiados únicamente por él, y eligen seguirlo y permitir que su palabra viva los guíe. Si decidimos dejar de seguir a la sociedad y empezamos a escuchar realmente al Espíritu Santo, tendremos discernimiento para ver con claridad, caminar con certeza e impartir la presencia de Cristo intencionalmente.
La palabra de Dios tiene las respuestas a todas las preguntas. En ella encontrarás el consuelo para tu dolor. No solo es orientadora, sino que también es extremadamente práctica. Por lo tanto abre Su palabra y Dios abrirá Su boca. Busca con diligencia su voluntad, y él te revelará sus caminos. Él se comunicó con los israelitas en el pasado, y hará lo mismo contigo y conmigo en el presente y en el futuro
Medita hoy: ¿Con qué frecuencia abres la palabra de Dios y permites que ella te hable?
Oración sugerida: Amado Padre celestial, permite que cada decisión, sea grande o pequeña no sea guiada por mis impulsos o deseos sino por tu perfecta voluntad. Lléname de tu sabiduría y discernimiento para entender el camino que debo seguir, y coloca en mi corazón un anhelo genuino por tu palabra, pues en ella encuentro todas las respuestas que necesito. Dame la valentía para proclamar tu verdad a todos aquellos que me rodean. En el nombre de Jesús, Amén.
1. Nehemías 9:19 (NVI).
El Encuentro de hoy fue escrito por: Rosina N.
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