|
Encuentros Diarios
Enero 27, 2026
Venga a El
“Todo lo
que el Padre me da, vendrá a mí, y al
que a mí viene, no le echo fuera.”1
¿Puede
usted imaginarse cómo debió haber sido sentarse a los pies del Señor Jesús? María
de Betania lo sabía. También Pedro, Jacob y Juan. Todos ellos sabían lo
que era estar en la presencia del Amor eterno. Sin embargo, a pesar de que el
Señor estaba con ellos, todavía no tenían la plenitud de Dios, como la
disfrutamos hoy por medio de la presencia del Espíritu Santo. Puede que usted
esté pensando: Eso estaba bien para María y los demás, pero yo soy tan fácilmente
atraído por la tentación...¿Qué piensa Dios de mí, y cómo puedo estar seguro de
que me aceptará cuando vaya a Él?
Dios nunca
le rechazará. Quienes siguieron al Salvador lo sabían muy bien pues
experimentaron su amor y su aceptación de manera personal. María estuvo a los
pies del Salvador porque ella eligió estar allí. El amor de Dios la atrajo,
pero ella decidió ir a Él. Lo mismo fue cierto para todos los que estuvieron
cerca de Cristo.
Siempre
habrá tentaciones compitiendo por nuestros corazones. Debemos decidir a quién o
qué amamos más, y cuando se trata de elegir entre Dios y las cosas del mundo,
solo hay una opción: Jesucristo.
Dios
siempre le da la bienvenida. Dele gracias por su amor eterno.
Oración
sugerida: Amado Padre Celestial, sé que tengo asegurada Tu aceptación y el
descanso en Tu presencia, sin importar las cargas que lleve. Gracias Señor,
porque siempre me haces sentir bienvenida y querida. Gracias por ofrecerme
plena aceptación, sin importar mis imperfecciones, cargas, ni errores. Gracias
por recibirme siempre. En el nombre de Jesús, Amén.
1. Juan 6:37 (RVR1960).
El Encuentro
de hoy fue escrito por: Rosina N.
|