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Encuentros Diarios
Junio 08, 2016
El carácter cuenta
“Reciban saludos de Epafras, un servidor de Jesucristo que también pertenece a la iglesia de ustedes. Él siempre ora por ustedes, y pide a Dios que los ayude para que sigan confiando firmemente en Cristo y se mantengan cumpliendo la voluntad de Dios sin cometer ninguna falta.â€1
En una ocasión un psicólogo notó tres pruebas de un gran carácter: la capacidad de amar, la capacidad de un gran entusiasmo y la capacidad de indignarse. A lo cual yo agrego una cuarta: La capacidad de gran integridad.
Primero, la capacidad para el gran amor. No importa cuando éxito tengamos antes los ojos del mundo o cuantas posesiones materiales, vida - sin amor - es algo vacÃo y sin sentido y existe la posibilidad de que moriremos mucho antes de que sea nuestro tiempo. Tal vez no sea lo más deseable, pero podemos vivir sin un amor romántico, pero no podemos vivir total o sanamente sin por lo menos una relación cariñosa. Cada persona necesita saber que es amada, deseada, y que por lo menos una persona lo necesita.
En segundo lugar, la capacidad para el gran entusiasmo. La palabra entusiasmo viene del prefijo, “en†y la raÃz griega, “theos†que significa “Diosâ€. Es decir el entusiasmo genuino y duradero es el que tiene sus raÃces en las palabras en-theos; es decir, en dios. Se ha dicho que el amor es lo que hace girar al mundo; pero realmente es el amor con entusiasmo el que hace que esto suceda e, invertidamente, alcanza las cosas más nobles de la vida a beneficio de la humanidad.
Tercero, la capacidad para la gran indignación. ¿Muchos se preguntan cómo puede un Dios de amor llegar a estar tan indignado y enojado? Si Dios no se indignara y enojara por el pecado y el mal – lo cual es totalmente destructivo a los seres que él ama (nosotros) – él no serÃa Dios. En el mejor de los casos él serÃa una cierta clase de ser patético y en el peor de los casos serÃa un demonio de lo peor. Además, si usted y yo no nos sentimos indignados y enojados con el pecado y el mal, realmente no nos preocupamos o no nos importa aquello que es correcto. No es posible tener uno sin el otro. Hay muchas cosas en la vida sobre las cuales necesitamos indignarnos y enojarnos. Es decir necesitamos amar las cosas que Dios ama y odiar las cosas que él odia. Mientras que Dios odia el pecado él ama al pecador. Necesitamos hacer lo mismo.
Y cuarto, la capacidad de gran integridad. La integridad significa que mantenemos nuestra palabra y hacemos lo que decimos que vamos a hacer, que tenemos una alta moral y valores éticos y vivimos de acuerdo a ellos, que vivimos en armonÃa con las leyes de Dios y las leyes de la tierra a menos que esta ultima desafÃe las leyes de Dios.
He pedido prestado el tÃtulo de hoy, “el Carácter Cuenta†de Michael Josephson, de el Carácter Cuenta. Sin embargo, el carácter que realmente cuenta para el tiempo y la eternidad es el carácter que tiene sus raÃces en Dios.
Se sugiere al siguiente oración: “Querido Dios, ayúdame a vivir para que cuando llegue al final de mi viaje aquà en la tierra se diga de mi, él/ella fue un hombre/una mujer de carácter cuya vida reflejo el espÃritu de Jesús en todo lo que él/ella hizo y dijo. Gracias por escuchar y responder a mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, amen.â€
1. Colosenses 4:12.
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