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Encuentros Diarios
Octubre 09, 2009
Confianza
“No pongan su confianza en gente poderosa, en simples mortales, que no pueden salvar. Exhalan el espÃritu y vuelven al polvo, y ese mismo dÃa se desbaratan sus planesâ€1
“En su autobiografÃa Escalada Libre, la montañista Lynn Hill comparte el peligro que ella enfrentó en mayo de 1989 al escalar la cara de un acantilado en Francia. Al alcanzar la parte superior de la pared de 72 pies, ella se inclinó hacia atrás en su arnés para tomar un descanso. De algún modo, su cuerda no estaba totalmente conectada al arnés. Cuando ella puso su peso en la cuerda, Lynn cayó hacia atrás en el vacÃo. Se pueden imaginar lo aterrador que esto fue—caer en el vacÃo sin nada para capturarla. Asombrosamente, ella sobrevivió a la caÃda.
“Como una experta en su campo, Hill confió plenamente en su equipo. TenÃa las expectativas que su arnés apoyarÃa su peso por completo. Su experiencia ilustra los peligros de poner la fe en algo que podrÃa fallar.â€2
Muchos de nosotros hemos aprendido la locura de poner nuestra confianza en otros que nos han quedado mal, o en contadores que ajustar sus libros para hacer que su empresa se vea bien en el mercado de valores, o en el mercado de valores por sà mismo, o en un corredor de bolsa que robó los fondos de jubilación de sus clientes (de quien soy una de las vÃctimas).
Viviendo en este mundo vamos a tener desilusiones en ocasiones. No siempre lo podemos evitar. Pero lo más importante en la vida es no poner nuestra confianza en un Dios falso o una religión falsa y descubrir demasiado tarde al llegar al final del camino de la vida, que no habÃamos puesto nuestra confianza en el Dios vivo y su única forma de salvación. Podemos confiar en las religiones creadas por los hombres, en nuestra propia interpretación de cómo llegar al cielo, o podemos confiar en Jesús, quien dijo, "yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al padre [Dios] excepto a través de mÃ".3 Y una vez más, “De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos.â€4
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mÃo, gracias en el nombre de Jesús—a través de quien tu ofreces la única camino a la salvación para la humanidad. Y gracias por que puedo confiar completamente en tu palabra sabiendo que nunca me abandonaras. En el nombre de Jesús, amen.â€
Nota: Vea el camino de salvación de Dios en: http://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php
1. Salmos 146:3-4 (NVI).
2. James B. Meigs, "Extreme Living," O, The Oprah Magazine, Julio 2002, páginas 35-37.
3. Juan 14:6 (NVI).
4. Hechos 4:12 (NKJV).
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