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Encuentros Diarios
Octubre 15, 2009
Si me amas…
La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa, sin dejarse llevar por los malos deseos como hacen los paganos, que no conocen a Dios; y que nadie perjudique a su hermano ni se aproveche de él en este asunto. El Señor castiga todo esto, como ya les hemos dicho y advertido."1
Un lector de Encuentros Diarios escribe, tengo un amigo que no acepta las restricciones de la Biblia con respecto al celibato antes del matrimonio. Él dice que si Ă©l ama, valora y respeta a una mujer, es correcto el tener relaciones Ăntimas. Le dije que hay versĂculos en la Biblia con respecto a esto, pero solo encontrĂ© algunos y me ha sido difĂcil explicarle el tema. PodrĂa usted ayudarme y considerarĂa escribir acerca del tema.”
Suena como un tema familiar. Hombres—cristianos o no—que dicen que el sexo fuera del matrimonio es perfectamente aceptable en las bases de que ellos aman a la mujer es pura manipulación. Las escrituras dicen claramente que el fornicar (sexo fuera del matrimonio) es un pecado. No es un pecado solo porque Dios dice que lo es. Dios dice que es pecaminoso porque, como el pecado, es dañino a todos lo que él ama – ¡nosotros!
Aparte de las razones de salud (las cuales por sĂ mismas son suficientes para permanecer cĂ©libe fuera del matrimonio) y el riesgo de un hijo no deseado, y para algunos, el aborto, el sexo fuera del matrimonio puede cegar a la pareja sobre quĂ© tipo de persona su compañero/a es verdaderamente. Además, el acercarse fĂsicamente tan rápidamente evita que las parejas se acerquen en forma emocional y espiritual, las cuales son las bases esenciales para construir un matrimonio y un hogar saludable. AĂşn mas, el sexo fuera del matrimonio para aquellos que piensan que “debemos de probar antes de comprar” no prueba absolutamente nada. Muchas parejas que han sido sexualmente activas antes del matrimonio has descubierto tristemente que una vez que se casaron, esa parte sagrada del sexo se habĂa acabado. Desafortunadamente algunos hombres dan amor para obtener sexo mientras que algunas mujeres dan sexo para obtener amor—y esto se convierte en una ciega falacia.
Puede que no siempre nos gusten los designios de Dios y su camino no siempre es fácil de seguir, pero los designios de Dios son para nuestro beneficio. Nosotros le desafiamos bajo nuestra propia cuenta y riesgo. Simplemente, no podemos mejorar los planes de Dios. Es mucho más inteligente, más sabio y más saludable aceptarlos como son. Y al final, invertir en los caminos de Dios seguir sus reglas siempre produce grandes dividendos.
Se sugiere la siguiente oraciĂłn: “Dios mĂo, por favor dame el deseo de conocer y estudiar tu Palabra para siempre saber tus indicaciones. Dame el sentido comĂşn para saber que tus indicaciones son para mi propio bien, y por favor dame la fortaleza para seguirlas y a nunca comprometerlas debido a mis deseos. AyĂşdame a siempre vivir en armonĂa con tu Palabra y tu voluntad. Gracias por escuchar y responder a mis oraciones. En el nombre de JesĂşs, amen.”
1. 1 Tesalonicenses 4:3-6 (NVI).
NOTA: Por mas escrituras sobre el tema vea Romanos 1:28-30; 1 Corintios 5:1-2; 6:12-14, 17-19; 7:1-3; 10:7-9; 2 Corintios 12:20-22; Gálatas 5:18-20; Efesios 5:2-4; Colosenses 3:4-6.
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