| |
Encuentros Diarios
Marzo 05, 2010
La pornografía y al adicción sexual
“Cuando Jesús lo vio allÃ, tirado en el suelo, y se enteró de que ya tenÃa mucho tiempo de estar asÃ, le preguntó: — ¿Quieres quedar sano?â€1
Un lector de Encuentros Diarios pide ayuda diciendo, “tengo un problema con la pornografÃa y la masturbación. Tengo 24 años de edad, y desde que era un adolescente no me he podido deshacer de mi adicción a estos hábitos. En muchas ocasiones he tomado la decisión de terminar con estos hábitos, pero cada vez me encuentro retomándolos y no soy capaz de controlarme. Me siento tan culpable al orar porque sé que tendré que pedir perdón sobre algo por lo que ya he pedido perdón anteriormente. Pero no puedo ayudarme a mà mismo cuando empiezo a desear estas cosas. La pornografÃa se ha apoderado de mi vida.â€
Estimado Enrique (no es su nombre real), con respecto a ser un adicto a la pornografÃa y a la masturbación. Al admitir que usted es un adicto a estos comportamientos, usted ya ha tonado el primer paso a la recuperación.
Algunas veces los actos pecaminosos externos (tales como lo son con los que usted está luchando) son el fruto de una raÃz más profunda. De ser asÃ, cuando tratamos de ocultar un pecado o culpa profunda, tendemos a confesar pecados más insignificantes con más vigor.
Usted indico que viene de una familia muy disfuncional asà que su adicción bien puede tener raÃces en el hecho de que usted nunca se sintió amado cuando era un niño. Como resultado usted utiliza sus comportamientos adictivos para anestesiar el dolor causado por esta pena que lleva muy adentro.
Asà que primero que nada, ore y pida a Dios que le muestre si su adicción es el fruto de un problema más profundo sin resolver o una necesidad sin cumplir en su vida, y que le revele cual es el problema.
En segundo lugar, para vencer la adicción es importante que vaya a un grupo de apoyo para adictos sexuales o un programa de apoyo similar para que le ayuden a dejar de actuar a través de la pornografÃa y la masturbación para que pueda sentirse reconfortado y resuelva el dolor que es la raÃz o causa de su adicción.
Tercero, ore y pida a Dios que le guie hacia la ayuda que necesita para vencer su adicción. La mayorÃa no podemos resolver estas cosas por nosotros mismos. De ser necesario, vea a un consejero cristiano que esté capacitado para ayudarle a resolver estos problemas porque, si usted no vence a la pornografÃa, esta podrÃa destruir sus relaciones, especialmente el matrimonio. La adicción a la masturbación puede tener el mismo resultado anterior.
Recuerden, también, que Dios no espera que seamos perfectos, ya que eso es imposible mientras que sigamos viviendo dentro de un mundo pecaminoso. La meta de Dios tampoco es la de hacernos mejores. Es la de sanarnos; porque solo al grado al que seamos sanos también lo será nuestro estilo de vida, nuestras acciones, nuestros comportamientos, actitudes y nuestras relaciones. Asà que siempre oren a Dios para que les ayude a ser sanos y les guie hacia toda la ayuda que necesitan para estar sanos.
Para aquellos cuyas luchas tal vez no sean con este problema, recuerden que cualquier hábito que usemos constantemente para evitar el enfrentarnos a esas penas que llevamos guardadas muy dentro también es una adicción tal como lo son el trabajar en exceso, comprar en exceso, ver el televisor en exceso, comer en exceso, el ser extremadamente religioso o intelectual. . . y una cantidad de otros comportamientos.
Se sugiere la siguiente oración: “En las palabras del escritor de himnos, ‘ExamÃname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. FÃjate si voy por mal camino, y guÃame por el camino eterno. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.â€
1. Juan 5:6 (ASV).
NOTA: Para sugerencias en recursos para consejerÃa visite
http://www.newhopenow.org/counseling/liveperson.html y oprima el botón de consejerÃa en vivo y pida un consejero en español.
<:))))><
|
|